jueves, 21 de agosto de 2014

Merchandising y la técnica MIMI.

MIMI, son las siglas para zona Impulsiva y zona Magnética. Trata de la disposición espacial de los productos en una plaza de distribución. La idea es ubicar alternadamente las zonas obligando al cliente a pasar por zonas con productos que no necesita y son de compra impulsiva. Zonas magnéticas, es donde se emplazan los productos de alta y primera necesidad, como el pan y bebidas, y las Zonas Impulsiva son de menor necesidad, como por ejemplo, chocolates. 

Además, hay que tener en cuenta la arquitectura psicológica del lugar de ventas, entre los factores de esta están: Ambiente, Suelo, Ciclo del día, Luces y Colores, Temperatura, entre otros.

Sumado a lo anterior, las estanterías deben estar organizadas en función del consumidor, según la estatura:

  • Altura de los pies. A esta altura están regularmente los artículos pesados y de bajo consumo.
  • Altura de la mano. Arriba de la altura media de la mano se localizan los de alta demanda y por debajo de la altura los indispensables.
  • Altura de los ojos. Se deben colocar productos de compra impulsiva, los con mejores precios y que se quieren vender más.
  • Altura de la cabeza. Se deben disponer productos llamativos, pero la eficacia en ventas menor que la anterior por la dificultad de alcanzarlos.



La Lógica del Merchandising.

El producto en el último tiempo ha sido dotado de capacidad de informar sus capacidades y características con el fin de que se pueda comunicar con el cliente directamente con el fin de que se pueda vender solo.
Por lo anterior, el consumidor está expuesto a un sin número de estímulos al momento de comprar, es libre de elegir el producto a su alcance que mejor lo satisfaga a su parecer.
Es este proceso de descubrir productos el que a modificado el proceso de compra en los 4 factores que se relacionan en este y que se describen a continuación.

1. Producto: En este punto es observable la modificación en el packing y formato del producto haciéndolo más atractivo para capturar la atención, para luego informar sus cualidades.



2. Consumidor: El consumidor debe indagar en el universo de signos que poseen los productos, clasificarlos y aplicar su criterio al momento de adquirir uno de ellos.


3. Productor: El productor debe preocuparse de vender más y mejor, ocupando técnicas de merchandiser, mejorando la presentación de sus productos.



4. Distribuidor. Debe tener las mejores condiciones de condiciones de compra (emplazamientos, horarios, circulación por la plaza, servicios, etc.) Deben preocuparse de la rotación de los productos, preocupándose de mantener el facing y utilizar lo menos posible las bodegas.





Merchandising.


El Merchandising es una estrategia de ventas, que influye en el comprador para mejorar la gestión del punto de venta y administrar la linea de productos.  Entonces es, el conjunto de técnicas de ventas que mejoran la valoración de los productos haciendo que se vendan solos. Todo lo anterior basado en la distribución y presentación de los productos.

Esta técnica debe conseguir: "Producto adecuado, en el lugar adecuado, al precio adecuado, en el momento adecuado y en las cantidades adecuadas".

Los objetivos del Merchandising se basan en el aumento de la rotación de los productos en ventas esto se consigue mediante:

  • Dotando al producto de identidad.
  • Incrementando la circulación de consumidores.
  • Elaborando una estructura espacial en el punto de venta basado en el consumidor.
  • Ampliando los efectos de la campaña del producto.
  • Disponiendo el productos en manos del comprador.
  • Eliminando stock que se venda poco.
  • Afianzando la relación producto- distribuidor.


Evolución de la orientación del MKT.




El MKT a variado su filosofía en relación a los objetivos o las formas de lograr satisfacer deseos y necesidades, al igual que la forma de relacionarse con el consumidor. Ante esto se puede distinguir las siguientes etapas:

  1. Orientación a la Producción: Fijarse como meta proveer al consumidor de artículos de bajo costo y que estén siempre estén a disposición del consumidor. El proceso productivo en las empresas es el centro de atención.
  2. Orientación al Producto: Los esfuerzos están orientados en optimizar al bien o servicio haciéndolo óptimo en relación a la satisfacción del cliente. Con esto se puede caer en la trampa de hacer productos de alta calidad, pero que no necesariamente estén acorde con los requerimientos del cliente.
  3. Orientación a las Ventas: Basa su interés en los hábitos de compra reforzándolos mediante una amplia gama de herramientas de ventas y promoción.
  4. Orientación al Consumidor: Centra su atención en buscar la mejor forma de saciar las necesidades del consumidor, identificando sus carencias para saciarlas. Y entregando un mayor grado de satisfacción en relación a la competencia.
  5. Orientación Societal y Estratégica: La tarea se centra en identificar las necesidades deseos e intereses del grupo objetivo de mejor manera que la competencia, logrando al final satisfacer al cliente al largo plazo, procurando mejor el bienestar social.